El jet provino de México, se quedó por mantenimiento y terminó siendo comisado, según DGAC

Página Siete Digital / La Paz

El lujoso jet Super Mid-Size Gulfstream GIII, con placa de control N557 JK, llegó al país en abril del año pasado proveniente del aeropuerto de Cozumel de México, se quedó en el país por varias semanas aduciendo razones de mantenimiento y terminó por ser comisado por la Aduana Nacional, según dio a conocer hoy el director de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), Celier Aparicio.

El jet, cuyo costo oscila entre los 10 millones de dólares, destapó una polémica por su abandono en el aeropuerto de El Trompillo de Santa Cruz, pero sobre todo por la apropiación de la nave por parte del Estado, pues la Aduana lo presentó como un bien comisado. La nave fue entregada al Ministerio de la Presidencia, cuyo titular Alfredo Rada salió el pasado sábado a aclarar que ésta fue transferida a la DGAC, debido a que su cartera no cuenta con las condiciones para encargarse de la nave.

Aparicio explicó en conferencia de prensa que fue la empresa propietaria de la nave, Global Exec Aviation, un firma de aviación estadounidense, la que solicita el ingreso y salida del jet al país y la DGAC, luego de revisar todos los requisitos necesarios, emitió la autorización. Es así que la nave ingresa el 7 de abril de 2017.

Para su salida del país, la empresa solicitó a la DGAC proceder con ello entre el 14 y 18 de abril de ese año, lo cual fue autorizado, sin embargo “ellos no salen, probablemente porque la aeronave tiene un problema de mantenimiento”, subrayó Aparicio y agregó que el 19 de abril se vuelve a solicitar la autorización de salida de la nave para el 24 al 26 de abril, pero la nave nuevamente no sale.

“Se recibe el 1 de agosto de 2017 del señor Alarcón, como respuesta, una prorroga de estadía de esta aeronave en territorio boliviano debido a razones de mantenimiento”, precisó Aparicio, quien detalló que para proceder con el pedido se requería un nota del propietario o de algún representante con poder legal de la nave, pues ameritaba, además, una revisión de parte de la Aduana.

Es así que en febrero de este año se envió una nota a la Aduana para hacerle conocer que esta nave se encontraba en el aeropuerto El Trompillo y la DGAC desconocía si cumplía con los requisitos de la Aduana para su permanencia. La institución dirigida por Marlene Ardaya les termina por comunicar que la aeronave fue comisada a favor del Ministerio de la Presidencia.

Aparicio no entró en otros detalles de la aeronave y se limitó a indicar que se trataba de un vuelo privado y que su destino, luego de salir del país, era México.

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