México: el polaco y el alemán que recorrieron el mundo en bicicleta y encontraron la muerte en el sureste del país

BBC MUNDO

Desde hace una semana, una bicicleta pende de un poste en un estrecho camino del estado de Chiapas.

A ella están atados dos pequeños carteles con los nombres de Krzysztof Chmielewski y Holger Franz Hagenbusch, el año en que nacieron, y en el que murieron: 2018.

Ambos eran originarios de Europa y practicaban el ciclismo de ruta hasta que encontraron la muerte en Chiapas, en el sureste de México.

“Sentimos profunda tristeza e indignación al escuchar la versión oficial con poca o nula credibilidad”, dijo un ciclista durante un homenaje en el que colgaron la bicicleta blanca en aquel poste.

“Aunque jamás estrechamos las manos, nos miramos los ojos, o cruzamos palabra alguna, Holger, Krzysztof, lo sucedido nos provoca sensaciones indescriptibles, nos arranca lágrimas, nos provoca rabia”, lamentó ante un grupo de ciclistas.

Y es que hoy se sabe que ambos ciclistas murieron en lo que se califica como “homicidio”, le dijo el fiscal Luis Alberto Sánchez a BBC Mundo.

Sin embargo, esta no es la primera versión que dieron las autoridades, algo que ha causado enojo entre la comunidad de ciclistas de México y los habitantes de Chiapas que repudian el crimen.

¿Quiénes eran Krzysztof y Holger?

Krzysztof Chmielewski, de 37 años, nació en Polonia y desde hace tres años se encontraba recorriendo el mundo en bicicleta.

Decía que llevaba 51 países visitados y que en este último año de rodar se encontraba recorriendo América del Norte, primero Canadá, después Estados Unidos y desde hace tres meses México.

“Quiero pasar todos los países, América Central y América del Sur y llegar al final, a Chile y Argentina, la Patagonia”, dijo en Chiapas, esforzándose por hablar bien español en la que quizás fue su última entrevista.

Holger Franz Hagenbusch, de 43 años y originario de Alemania, también era un experimentado ciclista con 34 países visitados. Estuvo los últimos cuatro años rodando, según su blog.

“México en sí mismo parece una gran aventura”, escribió al llegar al país a principios de año, según cita la prensa mexicana.

El fin del viaje

Ambos no estaban recorriendo México juntos, pero sus caminos se cruzaron en San Cristóbal de las Casas, en el centro del estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala.

Según el fiscal Sánchez, se sabe que estaban rodando por la carretera que va de San Cristóbala Ocosingo cuando presuntamente fueron asaltados el 19 o 20 de abril.

“Pensamos que iban a una distancia corta uno del otro, quizás primero se asalta a uno, se intercepta a uno de ellos, al que va adelante -estamos estableciendo eso- y enseguida llega el segundo y los agarran, someten a los dos”, explica el fiscal.

“Faltan pertenencias que nos hacen pensar en el robo también. En el asalto con violencia”.

Sin embargo, los cuerpos no fueron encontrados al mismo tiempo.

Una denuncia llevó a las autoridades a localizar el cuerpo del polaco Krzysztof Chmielewski en un barranco, a 40 metros de profundidad del camino, el 26 de abril.

Para ese momento, la familia de Holger Franz Hagenbusch también había reportado la desaparición del ciclista alemán, por lo que las autoridades continuaron con la búsqueda, explica el fiscal Sánchez.

Sus restos fueron encontrados el pasado 4 de mayo, a 240 metros de profundidad del barranco en el mismo punto del camino cercano a Ocosingo.

Pero antes de que la Fiscalía de Chiapas apuntara que se trata de un “homicidio”, producto de un asalto con violencia, hubo otra versión que causó sospechas de un mal actuar de las autoridades.

Contradicciones

La Fiscalía General de Chiapas informó en un primer momento que la muerte de los dos ciclistas apuntaba a ser un accidente, pues se dijo que un vehículo pesado pudo haberlos sacado del camino.

Esta versión fue rechazada por clubes de ciclistas y algunos periodistas locales, pues había evidencias que no encajaban.

Uno de los señalamientos era que el ciclista polaco fue encontrado montado en la bicicleta del alemán, además de que un zapato encontrado junto a sus pertenencias era el de Holger Franz Hagenbusch.

También estaba el hecho de que ninguno de los dos cadáveres podía ser reconocido por sus características físicas, debido al avanzado estado de descomposición y por las graves lesiones que tenían.

Eso alimentó las dudas de quienes decían que había una “versión oficial con poca o nula credibilidad”.

¿Cómo se explica esto?

Rainer Hagenbusch, el hermano de Holger, se trasladó a Chiapas y la tarde del miércoles identificó el cuerpo de su hermano y dijo a través de su cuenta de Facebook que fue una “muerte por disparo”.

Esto fue confirmado este viernes por el fiscal Sánchez, quien le dijo a BBC Mundo que el cadáver tiene “un orificio de entrada y un orificio de salida característico de disparo de arma de fuego”.

Respecto a Krzysztof Chmielewski, su familia no ha podido viajar a México y verificar si el cuerpo es el del ciclista polaco. Muestras de ADN fueron enviadas al país europeo para corroborarlo, explica Sánchez.

“La causa de su muerte está por determinarse, pero todo indica que fue con violencia, todo indica que por el daño encefálico severo que él presenta en la cabeza fue con un objeto contundente”, señala el fiscal.

Luego de las sospechas que causó la primera versión, ahora la principal hipótesis de las autoridades es que ambos ciclistas viajaban a una distancia corta uno del otro cuando fueron asaltados, pues asegura que faltan pertenencias de los ciclistas.

“Los que hicieron esto quisieron aparentar que era un accidente por eso le pusieron la bicicleta ahí, pero se equivocaron y pusieron la bicicleta del alemán”, dice Sánchjez.

Reconoce que fue errónea la primera versión: “Fue una información muy prematura el haber dicho que se trataba de un accidente.(…) La bicicleta (del alemán) no tiene rastros característicos de un accidente de tránsito vehicular”.

¿México es riesgoso para rodar?

Carlos Santamaría, quien ganó un récord Guinness por su viaje de Alaska a Argentina en bicicleta, considera que muchos viajeros ignoran cuál es la situación de inseguridad en México.

“He tenido la oportunidad de hacer viajes con gente extranjera y vienen muy con su cultura, no saben lo que se vive aquí en Latinoamérica, que hay lugares de tierra caliente, que hay peligro”, le cuenta Santamaría a BBC Mundo.

Pero advierte que la peligrosidad no es exclusiva de México.

En su viaje por el continente americano, Santamaría dice que tuvo que pasar por situaciones riesgosas en Nicaragua, El Salvador, Perú y Argentina.

“A mí también me llegaron a pasar cosas, no de ese nivel, pero en Argentina trataron de robar mi bicicleta, de eso me acuerdo mucho. En El Salvador me decían ‘Oye, cuidado, la marea sube’, refiriéndose a los Mara Salvatrucha, la pandilla”.

Aun así, asegura que tomando precauciones, como definir una ruta, pernoctar en lugares seguros y no portar objetos de valor se puede rodar con cierta confianza.

“Aprovechan que el ciclista está desprotegido, viene cansado, viene con peso de muchos días. Pero esto no es solo de México”, subraya.

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