Anonymous ataca el principal portal informativo del Gobierno de Nicaragua

Managua/Agencias

Cada mediodía el sitio web El 19 Digital publica en su portada el parte diario que Rosario Murillo, primera dama y vicepresidenta de Nicaragua, lee sobre el trabajo del Ejecutivo. Murillo menciona informes sobre nuevas infraestructuras, jornadas de vacunación, restauración de parques y hasta lee sus poemas cargados de una lírica empalagosa. Es imposible verificar todo lo que dice la mujer fuerte de Nicaragua, la única autorizada para dar declaraciones en este país, que usa los medios de información controlados por Gobierno del presidente Daniel Ortega –al menos cinco canales en televisión abierta–, para publicar noticias falsas, informaciones alternativas o despotricar contra los miles de manifestantes que desde hace doce días protestan contra el Gobierno. Esa fábrica oficial de bulos sufrió un duro ataque de Anonymous, la red mundial de hackers que se unió a las protestas contra el Ejecutivo sandinista con su Operación Nicaragua.

Además de El 19 digital, fueron atacados los sitios de la Asamblea Nacional, la Procuraduría General de la República, Aeronáutica Civil, el Canal 6, el Instituto de Cultura y la Juventud Presidente, el sitio de la Juventud Sandinista, las huestes de Ortega. Este es el ataque cibernético más serio que se ha registrado en Nicaragua contra el Gobierno. “Saludos Gobierno de Nicaragua, Somos Anonymous. Estamos observando muy de cerca sus crímenes contra las personas de Nicaragua. Si esta opresión continúa, desconectaremos a su gobierno del ciberespacio. Esto no es una amenaza, es una promesa”, habían advertido los hackers, que el pasado viernes comenzaron su cruzada contra los sitios de Internet oficiales.

Nicaragua cumplió 12 días de inéditas manifestaciones contra el Gobierno de Ortega, que lleva 11 años gobernando el país de forma autoritaria. Las protestas comenzaron el 18 de abril, después de que Ortega impusiera una controvertida reforma al Seguro Social. El mandatario respondió con una fuerte represión que ha dejado al menos 41 muertos. Y aunque Ortega dio marcha atrás con su reforma, la gente se mantiene en las calles exigiendo su dimisión. El sábado centenares de miles de nicaragüenses, convocados por la Iglesia, marcharon en Managua y otras ciudades del país para pedir el fin del régimen. “¡Únete a nosotros y ayuda a las personas oprimidas de Nicaragua!”, dijo en Twitter un miembro de Anonymous.

La tarde del domingo seguían caídos al menos tres de los sitios atacados, incluidos los del Parlamento y Aeronáutica Civil. El 19 Digital volvió a estar en línea después del ataque del viernes, para que la vicepresidenta Murillo pudiera leer sin inconvenientes sus informes oficiales. Estos ataques a sitios de Internet del Gobierno demuestra la vulnerabilidad de estos y lo poco preparado que está el Estado para hacerles frente, en un país donde la tecnología es utilizada, desde el poder, para atacar a opositores, sembrar noticias falsas o temor entre la población.

Desde el inicio de la violencia que afecta el país, se ha desatado una guerra de ataques que comenzó el lunes pasado con afectaciones a medios independientes de Nicaragua. El diario La Prensa y la revista Confidencial denunciaron ataques contra sus webs. En el caso del sitio de Confidencial estuvo inhabilitado desde las 8.00 hasta las 15.00. “Nuestros técnicos hicieron una investigación exhaustiva y hemos comprobado que el sitio no se cayó por fallas técnicas, sino que fue objeto de un sofisticado ataque cibernético, orquestado por los enemigos de la libertad de prensa, que buscan imponer un estado de censura”, explicó el periodista Carlos Fernando Chamorro, director de la revista.

En el caso del sitio de La Prensa, su redacción informó que había sido objeto de un “severo ataque cibernético” que hizo que su página en Internet “opere un poco lento respecto a lo normal”. Los ataques continuaron durante la semana, aunque de menor magnitud. Ambas redacciones trabajan para mejorar la seguridad de sus portales. “Este ataque busca impedir que la prensa independiente informe sobre lo que ocurre en las manifestaciones y protestas en contra del Gobierno de Daniel Ortega”, dijo el diario en una nota publicada en su portal.

Gigantesca marcha contra Ortega

Convocados por la Iglesia católica, cientos de miles de nicaragüenses se tomaron las calles del país exigiendo paz y el fin del régimen. Los obispos advierten a Ortega que no puede haber diálogo sin garantías.

“Las mañanitas” sonaron de boca de cientos de miles de nicaragüenses para agasajar a Silvio Báez, el obispo auxiliar de Managua que cumplía años, elevado a héroe en este país después de que este sacerdote se pusiera al frente de la respuesta a la represión y violencia desatada por el régimen de Daniel Ortega tras las masivas manifestaciones que exigen el fin de su mandato y que, según el más reciente recuento del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, ha dejado ya 41 muertos. “¡Qué los cumpla feliz, qué los cumpla feliz!”, gritaba la masa, convocada en Managua por la Iglesia católica para manifestarse por la paz, pero convertida en una gigantesca manifestación que exige el fin de 11 años de autoritarismo y corrupción en una inédita demostración de fuerza contra el Gobierno, que a algunos nicaragüenses hacía recordar los últimos días del régimen comunista en Polonia.

“¡Queremos la paz, queremos la paz!”, gritaban decenas de miles de nicaragüenses que se trasladaban por la céntrica Carretera a Masaya hacia la Catedral Metropolitana, donde la Conferencia Episcopal realizó una liturgia. Si bien la convocatoria la hicieron los obispos, en esta manifestación marcharon feministas, homosexuales, familiares de los asesinados en la represión contra los manifestantes y miles de campesinos que desde horas de la madrugada salieron de sus comunidades montados en camiones hacia la capital. Ellos se oponen a la construcción de un Canal Interoceánico en Nicaragua, concesionado al empresario chino Wang Jing por Ortega. Pobres, ricos, obreros, religiosos, ateos, todos caminaron para demostrar hartazgo, exigir el fin de la violencia oficial y justicia para los muertos en una semana sin precedentes en la historia reciente de este país, que ya Julio Cortazar definió como “violentamente dulce”.

La cúpula de la iglesia criticó con dureza el discurso oficial del Ejecutivo sandinista, que desde la pluma de la vicepresidenta y esposa de Ortega, Rosario Murillo, manipula la fe con una mezcla de catolicismo, mensajes pentecostales y budismo con la vieja verborrea de la izquierda latinoamericana. El liderazgo católico definió ese mensaje oficial que se proclama “cristiano, socialista y solidario” como “demoniaco, basado en la envidia y toda clase de maldad”.

“Bienaventurados los que tienen sed de justicia, porque ellos serán saciados”, dijo el cardenal Leopoldo Brenes al iniciar su liturgia. “El demonio es siempre astuto y siempre interviene cuando decimos de la verdad. El demonio quería que quedáramos en las tinieblas”, agregó el líder del catolicismo nicaragüense cuando de repente le falló la energía en el entarimado construido a las puertas de Catedral. La misa se convirtió en un homenaje a “nuestros hermanos muertos, especialmente los estudiantes”, en referencia a las decenas de jóvenes que han sido asesinados en la jornada más violenta de la historia reciente de Nicaragua.

Brenes se refirió al diálogo convocado por el presidente Ortega y del que los obispos son mediadores. El cardenal dijo que, si no hay garantías, ellos anunciarán que el proceso no se podrá dar. “El diálogo va a pasar por el respeto a la justicia, la verdad, la libertad y el perdón”, dijo el religioso, mientras la multitud gritaba “¡qué se vayan, qué se vayan!”, en referencia al presidente Ortega y su esposa Murillo.

Después del cardenal habló el obispo Báez. El sacerdote recordó, en el momento más conmovedor de la jornada, a los “jóvenes reprimidos y torturados” y las “lágrimas de padres y madres que lloran en estos días la muerte de sus hijos a causa de la violencia irracional”. Pero también se refirió a las “mujeres violentadas”, en un país donde Amnistía Internacional ha denunciado que los feminicidios son cada vez más brutales. También hubo referencia a la “prepotencia e irresponsabilidad” con el manejo de las selvas de Nicaragua, en referencia a un incendio en la reserva Indio Maíz que arrasó más de 5.000 hectáreas de selva y que marcó el inicio de una jornada de protestas que han puesto contra las cuerdas al régimen. De los jóvenes que se movilizaron por los bosques nació la protesta contra la imposición de unas reformas a la Seguridad Social, que ahora exige el fin del régimen. Para Ortega será difícil encajar este golpe que le ha quitado el monopolio de las calles y que pone en jaque un poder que hasta ahora parecía indestructible. Los próximos días serán claves para determinar el futuro de Nicaragua y la supervivencia de un debilitado Ortega.

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