En Tarija, 3 de cada 10 estudiantes padecen de obesidad o sobrepeso

La coordinadora departamental de las Unidades de Nutrición Integral del Servicio Departamental de Salud (Sedes) en Tarija, Elva Gisbert Catari informó que a nivel internacional las cifras develan que de cada diez niños con obesidad ocho siguen siendo obesos pasando ese grupo etario y solo dos se rehabilitan, es decir, que los niños que continúan siendo obesos tienen predisposición de mantenerse en el sobrepeso a lo largo de su vida.

Asimismo, Gisbert indicó que, según una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadística, el 20 por ciento de los niños tiene obesidad, esto significa que, de cada 10 niños, dos son obesos. En relación a otros departamentos, Tarija ocupa un índice alto de obesidad en niños, puesto que Chuquisaca tiene un 11 por ciento, La Paz tiene el seis y similar índice Oruro, Cochabamba un ocho por ciento, igual que Potosí, y Santa Cruz con el 13 por ciento de pequeños con obesidad.

De la misma manera explicó que el Programa de Alimentación y Nutrición del Sedes realizó una investigación junto con la Contraloría en la que se determinó que el 30 por ciento de la población estudiantil en Tarija (inicial, primario y secundario) está con obesidad y sobrepeso, es decir 3 de cada 10 niños están afectados por este problema.

En base a ello, la nutricionista de esta instancia del Sedes mencionó que la obesidad es inadecuada para la salud, ya que acarrea otro tipo de problemas de salud como la diabetes tipo 2, la cual está muy relacionada con el peso de las personas, además de la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y la artrosis.

Agregó que es necesario que los padres acudan a un establecimiento de salud donde puedan realizar una evaluación nutricional y si se detecta sobrepeso, los padres deben hacer un cambio en la alimentación del niño o niña, incorporando alimentos como verduras, frutas y cereales en su dieta.

“Se dice que la obesidad es un factor ampliamente hereditario, lo que come la familia come el niño, entonces generalmente si la familia cambia sus hábitos alimentarios por otros hábitos más saludables el niño y la familia van a gozar de una buena nutrición”, manifestó Gisbert.

Aconsejó a los progenitores promover actividades físicas en los niños y niñas, evitando que lleven una vida sedentaria delante de un televisor o un computador.

Esto no solo repercute en el ámbito de la salud, sino que también incide en lo social, ya que  la mayoría de los niños que padecen de obesidad también tienen una baja autoestima, refirió Gisbert.


GIOVANA CRUZ VILLCA

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