Lo confundieron con otro preso y lo torturaron: cumplirá la condena en su casa

CLARÍN

Gustavo Marín, el preso mendocino que en abril fue torturado y tatuado en el rostro y otras partes del cuerpo por otros detenidos que lo confundieron con un miembro de una banda rival, cumplirá el resto de la condena fuera de la cárcel.

Su historia tomó trascendencia nacional cuando se supo que el 3 de abril, un día después de haber ingresado al complejo penitenciario Almafuerte, Marín fue sometido durante siete horas a una sesión de torturas por parte de otros presos del Módulo 3.

Los detenidos creyeron que se trataba de “soldadito” de Yaquelina Vargas (41), la mujer que lideró una banda narco en el Gran Mendoza que está detenida y condenada por varias causas.

Pero según las autoridades penitenciarias el preso de 22 años nada tiene que ver con esa banda. De todas maneras, los agresores le tatuaron frases como “Soy fiel a la Yaqui”, dibujos fálicos y otros garabatos en su rostro, cuello y pecho. También lo golpearon y quemaron con cigarrillos.

El miércoles pasado, el juez de Ejecución Penal, Sebastián Sarmiento, encabezó una audiencia donde el abogado del detenido solicitó la prisión domiciliaria.

Su argumento fue contundente: “Falló el Estado en su deber de garantizar la integridad física. El joven está enfermo, porque para la Organización Mundial de la Salud (OMS) cumple esa condición cualquier persona que tenga algún tipo de patología física o psicológica”, explicó.

Marín estaba alojado en la División Sanidad, donde también recibía malos tratos. Según publicó Diario Uno, desde el Servicio Penitenciario le indicaron al juez que no existe otro espacio mejor para su reclusión, por lo que Sarmiento accedió a otorgar inmediatamente la prisión domiciliaria. El jueves le colocaron la pulsera electrónica y luego enviado a la casa de su madre.

Marín, aún debe cumplir dos años de su condena por robo agravado por el uso de arma de fuego y por robo simple, además es sometido a un tratamiento de rayos láser para borrar los tatuajes, a cargo del Estado.

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